De la rama de un árbol un carnero degollado pendía: en él a sangre fría cortaba el remangado ca...
Publicado por Posted by: Paty en Fábulas

De la rama de un árbol un carnero degollado pendía:

en él a sangre fría

cortaba el remangado carnicero.

El rebaño inocente,
que trágico espectáculo miraba,
de miedo, ni pacía ni balaba.

Un jabalí gritó:

¡Cobarde gente que miráis la carnívora matanza!
¿Cómo no os vengáis del enemigo?

Un carnero dijo:

Tendrá su castigo; mas no de nuestra parte la venganza.
La piel, que arranca con sus propias manos, sirve para los pleitos y la guerra, las dos mayores plagas de la tierra que afligen a los míseros humanos. Apenas nos desuellan, se destina para hacer pergaminos y tambores.

"Mira cómo los hombres malhechores labran en su maldad su propia ruina"

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