El problema de los niños que tartamudean es que tienen problemas en coordinar los órganos de articulación, es decir, la lengua, la mandíbula, el paladar, el velo del paladar y también, la nariz, ya que esta es la encargada de trasmitir el aire para sonorizar la palabra.
Es frecuente y normal que los niños repitan silabas claro durante un periodo, lo cual no significa que vayan a desarrollar tartamudez, pero es bueno que sepas detectar posibles trastornos del habla.
Muchos o más bien la mayoría de los niños tiene dificultades cuando empiezan a hablar, aunque afortunadamente estos problemas van desapareciendo por si solos y en algunas veces con ayuda de los padres en la mayoría de los casos.
Sin embargo, si detectan que su hijo puede tener un problema de tartamudez deberían intervenir lo más antes posible para lograr que el pequeño desarrolle un habla fluida y sin complicaciones.
Es increíble pero se sabe muy poco sobre las causas de la tartamudez. Algunos factores de riesgo se consideran los hechos de ser varón, tener antecedentes familiares de tartamudez crónica y haber sufrido esta dificultad en el habla durante un año y medio.
No obstante, ninguno de estos elementos condiciona por si solo la futura disfunción, sino que, al parecer, debe darse una acumulación de factores genéticos y ambientales. Solo un 1% de la población desarrollará un problema crónico.