Una de las maneras más fáciles de transformar un aspecto diurno a uno nocturno es jugar con la textura del cabello.
Lleva el cabello muy liso hasta las orejas y después deja que el resto caiga de manera natural.
Este tipo de peinado queda mejor si el cabello te llega hasta los hombros o más abajo, y es una buena manera de conseguir disimular unas raíces con un poco de grasa.
Cambio de textura del cabello
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Cambio de textura del cabello