Sin duda, el ser humano tiene muchas cualidades que lo hace especial, pero las más relevantes son aquellas que le distingue de los seres irracionales y que es el afecto.
Posiblemente, muchas personas les cueste el hablar abiertamente de sus sentimientos, por pena o simplemente incomodidad, pero el expresarlo es objeto de interés por parte de quienes le rodean.
El afecto como cualidad humana:
• En sí mismo el afecto no significa mucho, pero si se une a la acción más allá de las palabras, es muy significativo.
• Una persona afectuosa puede ser distinguida de inmediato, por su nobleza y carisma, es alguien que es capaz de querer porque se quiere así mismo.
• El afecto se puede interpretar como amor, como interés sentimental, como cariño, como sentimiento noble, pero de todos estos sentimientos, el amor es lo que lo explica mejor.
• El amor es un sentimiento extenso y que engloba grandes proporciones del existir de una persona, sin este sentimiento no se puede explicar su razón de ser.
• Sentir afecto, se deriva de sentir amor de manera muy específica y muy clara.
• El afecto se dirige hacia las cosas que lo conmueven, hacia las personas que le cautivan, pero sobre todo a las cosas bellas de la vida.
• El dar afecto, es cuestión de saberlo recibir, no se puede dar algo que no se posee.
• Un ser humano racional, se distingue de un animal, por su sapiencia, pero ambos seres son capaces de dar afecto a sus seres queridos.
• El amor abarca tanto a los objetos que lo rodean, a las personas queridas que son su entorno y al mismo existir.
• El afecto es tan significativo, que todo mundo es capaz de valorarlo.
Reflexión:
• Qué sentido tendría contar con todo el oro del mundo si no se dispone del afecto del entorno inmediato, pero sobre todo carecer de amor por sí mismo.