Organiza tu tiempo para el gran día de tu boda

Sabemos cuanto tiempo y esfuerzo significa organizar una boda y cuanto estrés puedes acumular al tratar de encontrar tiempo precioso para hacerlo todo bien.


Fácilmente puedes dedicarle preciosas horas a encontrar el pastel perfecto y las mejores flores, buscar los detallitos idóneos para la recepción, escoger el vestido de tus sueños, conocer salones, etc., etc., etc. El tiempo pronto se te vendrá encima y comenzarás a sentirte abrumada, de modo que desees dedicarle cada segundo a tareas relacionadas con tu fiesta.

Si planeas todo con tiempo, es muy probable que seas capaz de disfrutar el proceso y disfrutar cada preparativo, sin presiones. Lo primero es tomar tu agenda y usar el calendario de planeación.


Manos a la obra

Es importante que delegues un cierto número de tareas a personas en quienes confías. Piensa con razonamiento: tú no podrás con todo y no es sano cargar con toda esa presión. Puede que tu mamá pueda ayudarte a buscar la papelería para las invitaciones, tu papá puede encargarse de buscarles transporte a la boda, tu novio puede ver lo del vino y la música y un buen agente de viajes podrá investigar cuál será el mejor lugar para su luna de miel si le dices cuando quieren viajar, cuál es su presupuesto y le comentas tus gustos (y los de tu pareja). Así no tendrás que hacer todo el trabajo, solo tomar las decisiones finales.

El vestido

Puedes visitar las boutiques o a los diseñadores entre semana, es cuando tienen un poco más de tiempo para atenderte y responder a tus dudas. Además no lo dejas al final, pueden que se retrasen y no esté a tiempo pero el solo hecho de ya tener asegurado tu vestido te hará sentir un tanto más relajada e ilusionada.


El tiempo corre

No dejes que te coman las prisas, trata de adelantar algunas tareas como te sea posible. Por ejemplo, empacar tus cosas para mudarte a tu nuevo hogar o hacer las compras de lo que necesitarás para la luna de miel. Tampoco subestimes el tiempo que puede llevarte tareas en apariencia pequeñas, como rotular las invitaciones, estas cosas pueden tomar más tiempo del planeado y cometerás menos errores si no estas con el tiempo encima. Hazle caso al refrán aquel de no dejarlo todo para mañana.


Llegó la hora

Una noche antes deja todo lo que vayas a necesitar a la mano, no querrás estar apresurada buscando un zapato o un arete. Asimismo haz un itinerario para el gran día, anota en él desde la hora en que te levantarás, el tiempo que destinarás para el desayuno, para tu maquillaje, peinado y vestido, hasta la hora en que los proveedores deben aparecer, no querrás que el fotógrafo llegue a la cita y tú aún estés en la regadera.


Calcula el tiempo con el chofer o persona que te llevará, el tiempo que les tomará llegar a la iglesia o lugar de la boda. No llegues tarde pues es de muy mal gusto, pero tampoco seas la primera en llegar pues tendrías que esperar en el auto y eso no es nada cómodo.


Y por último, disfruta el día. Comparte con tus invitados y, sobre todo, con tu esposo. Es increíble, pero entre tanto ir y venir, muchos no se dan tiempo para platicar sobre las experiencias del día e intercambiar puntos de vista.

Escribe tus comentarios en

Organiza tu tiempo para el gran día de tu boda

Tu nombre:
Tu mail(no se publicará):
Tu web o blog (opcional):
Tu comentario: